Como dice Aristóteles: «El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos.»
El alma de una persona constituye su esencia misma como humano. Se corresponde con el Ser real y se manifiesta a través de su cuerpo

Aristóteles reflexionó profundamente sobre la naturaleza del alma y afirmó: «El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos.»

En estas palabras, el filósofo nos invita a explorar la esencia misma de nuestra existencia.

El alma, según él, es la fuente de nuestra vida, nuestras emociones y nuestros pensamientos.

¿No es fascinante cómo estas tres dimensiones se entrelazan en la danza misteriosa del alma?

Así, Aristóteles nos guía a través de un viaje introspectivo, invitándonos a comprender la riqueza de nuestra propia experiencia humana.